Logran reconstruir la biografía de 50 asturianos internados en campos nazis

RAMÓN MUÑIZGIJÓN.Lunes, 3 mayo 2021, 01:26

El Grupo de Trabajo de los Deportados pide ayuda a los consistorios para ubicar señales ante las viviendas de las víctimas en su memoria

Esther Martínez es bibliotecaria y pone el dedo en la llaga: «El problema es que hoy hablas de deportación y un niño de Llanera piensa que esos son cosas de películas de judíos y nazis; yo tengo una foto de uno de Llanera con un trozo del pijama a rayas de un campo de concentración, es decir, que igual era un conocido de los abuelos de ese niño. No tenemos en Asturias esa conciencia de que allí también estuvieron los nuestros». La idea de esa memoria a recuperar es la que le movió a dar el paso.

Ocurrió en 2019, cuando asistía a una conferencia del historiador asturiano Antonio Muñoz. Se había publicado en el Boletín Oficial del Estado la lista de los españoles que pasaron por los campos de concentración, una colección de nombres que invitaba a tirar de ella. Martínez llegó a la charla habiendo empezado a bucear en las historias de los deportados de Las Regueras y allí vio que otros andaban tratando de rescatar también esas biografías. Comenzó así una colaboración, un grupo de wassap, un intercambio de pistas y llamadas.

Se hacen llamar Grupo de Trabajo Deportados de Asturias. Saben que hay al menos 190 personas que nacieron en esta comunidad y padecieron el martirio de los campos de concentración. Foto a foto y dato a dato han logrado reconstruir las biografías de cincuenta asturianos.

María Leonor Rubiano es de las últimas. Mierense de 1920, era menor de edad cuando su familia se exilió a Francia en busca de pan. Allí despertó a la inquietud sindical, a las lecturas comunistas, al activismo y la solidaridad con la República. La invasión alemana llevó a la policía hasta ella. Resultó torturada en la prisión de La Santé y luego deportada «al campo de concentración para mujeres de Ravensbrück, donde fueron clasificadas como deportadas ‘Noche y Niebla’ (N.N), por ello su destino fue la barraca 32, donde se encontraban las destinadas a ser exterminadas en breve plazo», recoge la biografía compuesta por el grupo. Tenía 24 años cuando los nazis la asesinan tras una explotación esclava que detalló a una superviviente que la pudo trasladar en el proceso de Nuremberg. Una calle en Saint-Denis lleva su nombre.

Avelino Álvarez es otra de esas historias rescatadas. De Mieres de 1909 se refugió en Francia huyendo de la guerra. En ese camino dio con la cárcel y la deportación al campo de Buchenwald hasta su liberación. «Fue lo peor del mundo», logró contar un superviviente remiso a recordar aquella pesadilla.

El Grupo de Trabajo aspira a que estas biografías se cuenten en la web del Principado para recuerdo de todos. A eso y a que los ayuntamientos de la región se sumen al proyecto de un artista alemán que talla a mano piedras de 10 centímetros de lado, ancho y alto. Se están colocando por toda Europa, en las aceras, delante de las viviendas de las víctimas, para que niños como el de Llanera sepan la historia por la que pisan.

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